El valor de mercado de un inmueble es el precio estimado por el que podría venderse una propiedad en condiciones normales de mercado, entre un comprador y un vendedor que actúan libremente y con suficiente información. Para determinarlo, se analizan factores como la ubicación, superficie, estado de conservación, características del inmueble y precios de propiedades similares.
Una valoración de mercado resulta especialmente útil en operaciones de compraventa, repartos de herencias, divorcios, disoluciones de comunidades de bienes y procedimientos judiciales. También permite conocer el valor actualizado de una propiedad antes de tomar decisiones patrimoniales, realizar inversiones inmobiliarias o negociar el precio de una vivienda.
El valor de mercado depende de diversos factores, entre los que destacan la ubicación, superficie, antigüedad, calidad de los materiales, estado de conservación y características constructivas. También influyen la oferta y demanda inmobiliaria de la zona, los servicios cercanos, las condiciones urbanísticas y los precios de compraventa de inmuebles similares.
El valor de mercado representa el precio estimado al que podría venderse una propiedad en un momento determinado, teniendo en cuenta sus características y la situación del mercado inmobiliario. Por su parte, el valor catastral es un valor administrativo establecido por el Catastro conforme a criterios legales y técnicos, utilizado principalmente para fines tributarios. Ambos valores pueden ser diferentes y responden a finalidades distintas.